El control cefálico, el porteo y la curiosidad en el primer trimestre de vida

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¿Qué es el control cefálico? El control cefálico es una destreza básica para el desarrollo de nuestros bebés que se adquiere durante los tres primeros meses de vida. Cada bebé a su tiempo y sin necesidad de que realicemos ninguna estimulación en particular, siempre y cuando el desarrollo de nuestros hijos no se encuentre afectado por lesiones, patologías etc.

Para poder alcanzarlo, los músculos del cuello y la espalda deben encontrarse listos para sostener el peso de la cabeza; y, teniendo en cuenta que a esa edad la misma representa un tercio del peso total, claramente nos encontramos frente a una tarea ardua.

Durante los 9 meses de gestación uterina nuestros hijos vivieron en un medio líquido, sin el peso sobre los músculos que ejerce la fuerza de gravedad, con un repertorio limitado
de movimientos y encapullados en un patrón flexor generalizado (lo que llamamos posición fetal). Luego del parto, sus músculos comienzan a ejercitarse por el solo hecho de resistir sobre sí mismos la fuerza de gravedad ,por diferentes reflejos y reacciones que traemos al nacer, esto ya es una tarea grande que hace trabajar a nuestro cuerpo.

Al mismo tiempo, la visión no se encuentra completamente desarrollada. Sólo alcanza aproximadamente hasta el rostro de mamá al tomar la teta (unos 30 cm) y va desarrollándose lentamente. Pero durante todo este periodo, los ojos no se mueven independientemente de la cabeza, por ello giran su cuello cuando desean dirigir la mirada hacia un estímulo.

Conociendo toda esta información, entendemos por qué es tan importante utilizar con nuestros hijos recién nacidos portabebés que brinden un buen sostén cefálico. A pesar de que muchas veces creemos que esta destreza está alcanzada porque nuestro hijo sostiene de a ratos su cabeza, es muy importante entender que éste es un proceso gradual, que requiere de mucha fuerza física y sensorial de parte de nuestros hijos.

Cuando nos encontramos con un bebé curioso que desea hacer seguimiento visual de los estímulos del entorno, debemos pensar que esto no quiere decir que esté listo para afrontar el esfuerzo de sostener en forma independiente el peso de su cabeza por periodos largos. Por otro lado, cuando comienza a tirar su cabeza hacia atrás, arqueando su espalda, antes de suponer que está listo para dejar su cabeza libre, debemos revisar
algunos puntos tales como:

  • que no tenga pantalón con pie incluido (o cualquier ropa que genere tensión o presión en sus pies), en algunos casos este estímulo genera que el bebé comience a arquearse o estirar sus piernas (reflejo de marcha).
  • que el portabebe esté haciendo realmente un buen ajuste punto por punto, ya que
    pueden estar apareciendo reflejos por la sensación física de inseguridad (si tenés dudas sobre tu portabebé no dejes de escribirnos).
  • que no haya otras necesidades insatisfechas como hambre, pañal sucio, o necesidad de escuchar la voz de mamá / papá, etc.
  • que alguna parte del portabebé no esté molestando en la cabeza.

Si a pesar de controlar todos estos puntos, como mamá / papá sentís que tu hijo necesita
poder ampliar su campo visual y aún no ha adquirido el control cefálico, entonces podés brindarlo con tus manos, sosteniendo su zona cervical.

 

María Fernanda Iroume
Alumna de Crianza en Brazos Escuela de Porteo. Terapista Ocupacional. Estimuladora Temprana. Mamá de Azul, Franco y Fidel. Me desempeño en el área de Rehabilitación Física Pediátrica y Estimulación Temprana. Acompaño al niño y su familia en el proceso de mejorar su calidad de vida, fomentando la parentalidad intuitiva y la crianza respetuosa.

Bibliografía: Millani-Comparetti A. (1.963): Develop Med Child Neurol. 5:159-164.

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¿Cómo identificar un portabebé no ergonómico?

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Cargar a los bebés en un portabebé y sentirlos cerquita nuestro es una de las experiencias más gratificantes que una familia puede vivir. Sin embargo, encontramos en el mercado una enorme variedad de portabebés. Los especialistas en porteo ergonómico aseguran que muchos de ellos no son adecuados y que pueden ser, incluso, perjudiciales para la salud. ¿Cómo los identificamos?

En esta nota brindamos información sobre lo que suele denominarse comúnmente como mochila “colgona”, un portabebé ampliamente difundido.  ¿Cómo identificamos una colgona? Por lo general, por su forma: tienen el asiento en forma de V y las piernas del bebé quedan colgando. Esta posición antinatural hace que la columna aun no desarrollada, el área genital y la pelvis reciban peso innecesariamente; y puede provocar que la articulación de la cadera no se desarrolle adecuadamente (lo que se conoce como displasia de cadera). Además, estas mochilas tienen tiras angostas que suelen incomodar al adulto y un panel rígido, de tela sintética y calurosa (no respirable). También suelen tener estructura entre los dos cuerpos, lo cual evita el contacto físico (uno de los grandes beneficios de cargar a los bebés). Esta estructura rígida mantiene al bebé en posición recta y sin contener su cabeza, la que lo lleva a perder su postura natural (columna en forma de C), sobrecarga su musculatura aun inmadura, ejerce presión sobre la columna y, por lo tanto, lo inmoviliza.

Por otro lado, las colgonas tampoco respetan la anatomía al adulto, ya que, al no brindar un ajuste correcto, el bebé queda separado del cuerpo del porteador y desplaza  su centro de gravedad. Ese desplazamiento provoca un desequilibrio y hace que el porteador intente compensarlo adoptando posturas que lastiman su propio cuerpo. Otra característica es que estas mochilas brindan la posibilidad de portear al bebé mirando hacia el frente, lo cual, entre otras cosas, produce sobreestimulacion.

Ahora bien, ¿cómo reconocemos si el portabebé sí es ergonómico? Algunas características son: se adapta al cuerpo del bebé, está realizado en telas de origen vegetal (como el algodón), no tiene forma de V, la zona donde va sentado el bebé llega de rodilla a rodilla (posición “ranita”, rodillas más altas que la cola), el bebé va erguido sobre el pecho del adulto, el cuerpo del bebé queda pegado al del adulto permitiendo sincronizar los sistemas vitales. Un portabebé ergonómico bien colocado es cómodo, no genera tensiones innecesarias ni posturas incorrectas. Los portabebés ergonómicos más habituales son: fular, bandolera de anillas, bei dai y mochila ergonómica.

Por suerte, con la facilidad de acceso a la información que tenemos hoy, somos muchos los que nos topamos con un grupo en una red social, una publicación o un artículo como éste y nos interesamos más. Los invitamos a leer un poco más al respecto en nuestra web  y a unirse a nuestro grupo en Facebook Crianza en Brazos (porteo ergonómico en español) para obtener más información y asesoramiento.

A modo de resumen, dejamos una infografía que permite visualizar la información aquí brindada.

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Fuente: Crianza en Brazos Escuela de Porteo. Agradecemos particularmente a las diseñadoras y alumnas de la escuela Carolina Moscovich y Sol González Feldman por los gráficos.

Fulares y bandoleras: Tipos de tejidos, materiales, gramajes y talles

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Durante el último año observamos un creciente interés acerca de los “tejidos”. Esperamos que este post sirva para despejar dudas frecuentes y brindar información básica sobre el tema.

Si bien suele llamarse “tejidos” a aquellos fulares (o bandoleras) de tela “rígida”, realmente todas las telas son tejidas. Es importante destacar, además, que un buen tejido debería tener cierta elasticidad a la diagonal. De todos modos aceptamos la denominación “tejidos” para diferenciar este tipo de telas de los fulares “caseros” (lienzo, brin, etc) y de los tejidos de punto (telas elásticas).

Tipos de tejidos

Los tejidos que más comúnmente encontramos en Argentina son: tafetán, sarga y jacquard, siendo la mayoría importados. ¿En qué se diferencian estos tejidos? En la forma en que los hilos de la urdimbre y la trama se entrecruzan (ver imagen).

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Imagen: alfombrasymas.com

En la sarga la urdimbre va en series cortas de hilos: un hilo cubre la trama en la primera pasada y el siguiente en la segunda. Se observa un tejido en forma de espiga. La sarga más comúnmente utilizada en portabebés es la sarga quebrada (a veces traducida como sarga cruzada, broken twill en inglés). Este tipo de tejido tiene una leve elasticidad en sentido diagonal, lo cual lo convierte en una tela que se adapta a los cuerpos brindando buen soporte en forma suave y amable.

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Sarga quebrada (Lennylamb)

La sarga quebrada es muy versátil y es útil para múltiples nudos. Una forma simple de reconocerla es mirar el revés: el color y/o las rayas son las mismas en ambos lados.

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Sarga diamente (Nunamoochie)

La sarga diamante es otro subtipo de sarga bastante común en el cual los hilos se entrelazan formando rombos. Es un tejido también con elasticidad en dirección diagonal, más fino que otras sargas. Es maleable, cómodo, fresco y suave. Ideal para bebés pequeños.

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Jacquard (Yaro)

Otro tipo de tejido es el jacquard, para el cual se utiliza un telar más complejo y es necesario tener plantillas con los diseños. Los hilos se cruzan formando dibujos que pueden contener hasta 3 colores. En cada cara el diseño se ve de un color diferente, como si uno fuera negativo del otro (observable en la foto de arriba). Es un tejido muy resistente y adaptable.

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Tafetán (Lomas Natural)

Un tejido que se ve menos pero también es usado para fulares y bandoleras es el tafetán. El tafetán o ligamento plano es el más simple de los tejidos que se construyen en un telar. Se forma con hilos perpendiculares que pasan alternativamente por encima y por debajo de cada uno de ellos. El ligamento de tafetán no tiene derecho ni revés. Es algo más rústico que la sarga y el jacquard.

Materiales

Ahora, no sólo es importante elegir el tipo de tejido sino conocer los materiales con los cuales está compuesto. Los materiales suelen categorizarse por sus orígenes:

  • Origen vegetal: algodón, lino, cáñamo, bambú, entre otros.
  • Origen animal: lana, alpaca, cachemira, seda, entre otros.
  • Origen sintéticorepreve, viscosa, plástico PET, entre otros.

El algodón es el material base de la mayoría de los fulares. Es el más común porque posee estabilidad y resistencia, además de ser muy confortable. Es suave al tacto, bastante resistente y tiene buena absorción de humedad.

La gran mayoría de las marcas de fulares utilizan algodón orgánico certificado por el GOTS, (la Norma Textil Orgánica Global). También suelen contar con el certificado Oeko-Tex Standard 100 que garantiza que el tejido no contiene sustancias nocivas para la salud. El algodón usado para portabebés suele ser de fibra larga, más suave y más maleable que el de fibra corta. Debido a que los portabebés rozan la piel del adulto y del niño, este es un aspecto muy importante a tener en cuenta, ya que un fular “casero” aunque esté realizado en tela de algodón 100% posiblemente se “clavará” más y dejará más marcas.

El bambú es resistente y térmico. Suele ser muy fresco en verano. Se trata de una fibra muy suave, algo resbaladiza y que se engancha con facilidad. Tiende a desajustarse un poco con pesos pesados.

El lino es muy resistente, ideal para climas húmedos. Usualmente es áspero cuando está nuevo y presenta irregularidades (nudos, asperezas). Lleva un tiempo “domarlo” y se arruga bastante, pero tiene propiedades térmicas, por lo cual es apto verano e invierno.

El cáñamo es otra fibra de origen natural muy resistente. Al igual que el lino, también tiene propiedades térmicas y absorbe aun más cantidad de humedad. También lleva tiempo domarlo, pero al finalizar es suave y confortable. Ideal para pesos pesados.

Las fibras de origen animal usualmente son extraídas del pelo de animales como la cabra, la alpaca, la vicuña o la oveja. Son ideales para climas fríos ya que son cálidas, abrigadas y naturalmente anti-humedad. Se trata de fibras delicadas que requieren cuidados especiales.

La seda, por otro lado, es un material suave, brillante, algo resbaladizo y bastante costoso. También podemos encontrar un fular mezcla con bourette (también denominado seda bourette), un hilo irregular hecho generalmente con residuos de seda. Este tipo de seda es más rústica, tiene buen agarre y no brilla.

Respecto de los materiales sintéticos, los metales son raros de encontrar pero algunas veces se utilizan para dar a los tejidos un acabado brillante. Existen otros materiales artificiales que, poco a poco, comienzan a usarse en la fabricación de portabebés. El repreve (marca registrada en los Estados Unidos), por ejemplo, es una fibra utilizada por marcas como Tekhni o Yaro. El repreve es una fibra de poliéster, 100% reciclada de botellas plásticas, y está certificada. En algunos casos podemos encontrar fulares que indiquen en su composición la utilización de PET (también botellas recicladas), como es el caso de AYU, en Colombia. El repreve es una fibra térmica con algo de rebote, resistente al agua y a las manchas.

Gramajes

Otro aspecto importante al elegir un portabebé es su gramaje. El gramaje constituye el peso de la tela por metro cuadrado y, básicamente, nos indica cuán grueso es el tejido. Si bien una tela más bien fina es más fresca, liviana y maleable, también tiene algunas contras como “clavarse” más en los hombros o tener menor resistencia para portear niños pesados. Igualmente, la gran mayoría de las veces el gramaje solo no es decisivo, sino que necesitamos prestar atención al tipo de tejido y a la composición del mismo.

Como referencia general, podemos decir:

Gramaje Volumen
Hasta 180 g/m² Muy fino
180-220 g/m² Fino
220-260 g/m² Medio (estándar)
260-300 g/m² Grueso
Más de 300 g/m² Muy grueso

¿Cómo elegir el talle?

El talle estándar de fular para hacer la mayoría de nudos en personas de contextura media comúnmente es el 6. Si la contextura es media y la persona tiene algo de experiencia usando fulares el 5 probablemente también pueda usarlo sin problemas. Si se usa más bien talle L/XL de ropa es recomendable utilizar un 7. Los fulares cortos (2 y 3) se utilizan más bien para nudos a la cadera. El talle 4 es el que usualmente se usa para el canguro, tanto delante como atrás. Con los talles 5, 6 y 7 (según el porteador) es frecuente hacer cruz envolvente, doble hamaca, etc.

Cada persona tiene su “talle base” de fular, el cual es aquel con el que puede realizar una cruz envolvente (que es uno de los nudos que más tela lleva) sin que sobre demasiada tela, ni tampoco anude con los extremos. Con el talle base se podrá realizar la mayor cantidad de nudos, en especial aquellos que requieren varios pases de tela.

Esto no quiere decir que siempre se deba utilizar el talle base. De hecho, los nudos que no llevan tantos pases de tela no serán tan cómodos de realizar y la cola del fular seguramente moleste. Para mayor comodidad en nudos con menos tela se recomienda elegir un fular de longitud media (por ejemplo, uno o dos talles menos que nuestra base) o un “shorty” (tres o cuatro talles menos que nuestra base).

Respecto de las bandoleras, en el cuadro inferior observamos algunas indicaciones. Podríamos decir que las bandoleras de cola corta son menos versátiles y que aquellas de cola larga nos permiten hacer, por ejemplo, nudos a la espalda en los cuales carguemos el peso del niño en ambos hombros de forma simétrica.

Los talles no están estandarizados aunque, en general, observamos medidas similares. A modo de referencia:

Medidas de bandoleras y fulares
Bandolera de anillas de cola corta 1,70-2,20 m
Talle 1 2,00-2,20 m
Talle 2 / Bandolera de cola larga 2,50-2,70 m
Talle 3 3,10-3,30 m
Talle 4 3,60-3,90 m
Talle 5 4,30-4,0 m
Talle 6 4,60-4,90 m
Talle 7 5,20-5,40 m
Talle 8 5,50-5,80 m

¿Tenés dudas? ¡Pedí un asesoramiento personalizado o acercate a nuestros talleres! Comunicate a nuestro email info@crianzaenbrazos.com.ar

Especificaciones de seguridad sobre amamantar dentro de un portabebé

Debido a un triste caso reciente ocurrido en el Reino Unido (bebé de 26 días que falleció por asfixia siendo amamantando en posición cuna dentro de un fular elástico) asesoras de porteo de todo el mundo hemos decidido  redactar nuevas recomendaciones relacionadas a esta temática.

Amamantar es la actividad de mayor riesgo asociada al porteo, porque los bebés permanecen bajos en altura y sus vías respiratorias no quedan tan fácilmente visibles; por lo cual pueden sufrir asfixia postural, atragantarse o aspirar leche. Los bebés muy pequeños y que aún no controlan su cabeza no tienen tono muscular suficiente para poder salir de una posición peligrosa (nariz pegada o mentón sobre el pecho, por ejemplo). Por lo cual las recomendaciones actuales son:

  • Dentro de lo posible, evitar amamantar en portabebé hasta que el bebé tenga control de su cabeza y tronco (aproximadamente 4 meses en el caso de bebés nacidos a término).
  • Bajar al bebé en posición vertical con la cabeza libre de tela y las vías respiratorias siempre visibles. Acompañar con una mano y nunca dejar sin supervisión.
  • Evitar amamantar en posición cuna a menos que se esté muy consciente de ello.
  • Nunca cubrir la cabeza del bebé con tela mientras esté mamando.
  • Durante los primeros meses recomendamos sacar al bebé del portabebé y amamantar normalmente, mientras la lactancia se establece (y el bebé aprende una buena prendida).

 

Si la familia decide portear en posición cuna recomendamos tener en cuenta las recomendaciones de seguridad, chequear en todo momento las vías respiratorias y la posición de la cabeza. Idealmente el bebé deberá estar panza con panza, con sus brazos rodeando el cuerpo del adulto y ambas piernas juntas. Su mentón nunca debería tener la posibilidad de ir hacia adelante.

Reproducimos a continuación estadísticas (en este caso de Estados Unidos) acerca de la peligrosidad de la posición cuna mal utilizada. Este artículo pertenece a BabyWearing Institute.

Ya en marzo de 2010 la Comisión de Seguridad de Productos de Consumo Masivo (CPSC por sus siglas en inglés) advirtió sobre el uso de portabebés debido a casos de bebés sofocados. Lamentablemente las advertencias eran sobre los portabebés en general cuando el problema real son los portabebés que cargan al bebé en posición de cuna. Los fabricantes y algunos educadores de porteo insisten en que la posición de cuna en el porteo es similar a llevar al bebé en brazos. Esto, lamentablemente, es engañoso porque un bebé sostenido en brazos no queda en la misma posición durante períodos de tiempo extendidos. Un bebé en brazos es movido con frecuencia y la persona que carga al bebé está mucho más atenta a su respiración que si el bebé está acostado dentro un portabebé, especialmente en los portabebés que se encuentran en el mercado donde el bebé está lejos de los sentidos de quien portea ya que el bebé cuelga a la altura del ombligo o aún debajo.

Todos los accidentes fatales de los últimos veinte años en los Estados Unidos fueron revisados y estas fueron las conclusiones.

La edad más crítica en la cuales los bebés mueren de asfixia posicional es desde el nacimiento hasta los 4 meses. La posición más crítica, por mucho, es la posición de cuna.

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Los bebés de menos de 4 meses son el grupo de mayor riesgo. Un portabebé debe tomar en consideración que un bebé no puede sostener su cabeza, ya que el tono muscular no es suficiente en absoluto para ayudar al bebé si se encuentra en una posición comprometida como la posición cuna forzada.

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Este gráfico claramente muestra que la posición cuna es la posición en la cual se encontraban la mayor parte de los bebés sofocados debido a la asfixia posicional o a un objeto que obstruyó sus vías respiratorias.

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Ninguno de estos portabebés es lo que consideramos un buen portabebé excepto las dos bandoleras de anillas, que fueron usadas en posición cuna en lugar de en posición vertical. La mayoría de los incidentes ocurrieron en las bandoleras de tipo “bolsa” seguidas por las bandoleras acolchadas que no son ajustables y luego los pouchs. Todos estos portabebés, que pueden ser utilizados con un bebé mayor en posición erguida pero no son ajustables, representan un peligro de asfixia para un bebé pequeño. Las bandoleras de anillas usadas en posición cuna también representan un riesgo de seguridad.

Conclusión de BabyWearing Institute: la posición cuna es una posición de alto riesgo. Hay muchos portabebés en el mercado que permiten la posición vertical y son más seguros que cualquier portabebé que se utilice en posición cuna.

Traducción de Cangureando.

Porteo de emergencia

Muchas veces consultan sobre las sábanas, o pashminas o “cualquier tela cuadrada” para llevar a un bebé y no siempre es la mejor opción. A medida que el bebé crece, claro que las opciones se amplían, ya que los riesgos son menores, pero no queremos dejar de decirles que sólo les recomendamos un porteo de emergencia (improvisar un fular con lo que hay en casa) sólo cuando el tiempo de llevarlo es un rato, o es específicamente para amamantar. Se puede usar una tela como kepina (con bebés que ya se sientan solos) o una sábana o pashmina con un nudo corredizo (para el que hay que tener bastante cancha).

Hay que tener en cuenta que las telas con las que podemos improvisar ya tienen un uso y un desgaste, o que tal vez no sean telas demasiado confiables para portear. Los portabebés seguros tienen testeos en cuanto a sus telas, resistencia e insumos para asegurarnos que los materiales son aptos para soportar peso y no dañan la delicada piel del bebé.

¿Cuándo puedo pasarlo a un portabebé que no tenga ajuste punto por punto?

El ajuste punto por punto es aquel que nos permite tensar la tela tramo a tramo, sujetando cada parte del bebé como es necesario. Los únicos portabebés que cumplen con esta característica son los fulares (tanto rígido como elástico como prearmado –o remera de porteo-) y la bandolera de anillas. Este tipo de portabebé es el único que recomendamos para bebés que aún no se sientan solos ya que es la única manera en la que se les brinda el apoyo necesario. Una vez que se sientan solos (hablamos de proceso evolutivo y no de edad porque eso varía en cada niño) podemos pasar a los portabebés de panel (aquellos que no tienen el ajuste punto por punto), mei tai, mochila ergonómica, kepina, pouch; o bien, podemos permanecer con la bandolera o con el fular (rígido únicamente, si el bebé superó los 8/10 kg de peso).

Info sobre por qué esperar a que se sienten solos: http://kuyuporteo.wix.com/kuyu#!esperar-a-quese-sienten/c1cfx

Info sobre portabebés en recién nacidos: http://cangureandoporteo.blogspot.com.ar/2015/05/que-portabebe-es-adecuado-para-recien.html

¿Qué tela elijo para hacer un fular?

Las telas ideales para hacer un fular elástico, acá en Argentina (con las opciones en el mercado), son los algodones con elastano o un algodón orgánico (idealmente, aunque es difícil de conseguir y de costear). También se puede conseguir algodón con lycra o similar. Lo importante y a tener en cuenta es que no estire demasiado, que no se vea a trasluz, que la trama sea cerrada (el modal no es una opción viable). Para un fular rígido, se complica un poco. Se consiguen menos opciones, aunque lo ideal dentro de la oferta es el lienzo.

Las medidas estándar suelen ser 4,5 o 5 metros por al menos 60 cm de ancho.

Para más información acerca de costura, telas y fabricación de portabebés, les sugerimos unirse a este grupo: https://www.facebook.com/groups/877003372369316/