¿Cuáles son las diferencias entre fular elástico, semielástico, rígido y tejido?

Los fulares son telas largas que se anudan para ser utilizadas como portabebés. Los encontramos en distintos largos y de diferentes composiciones. En este post resumimos las características principales de cada tipo.

FularElastico

Fulares elásticos y semielásticos

Características: se trata de una tela larga y elástica (aproximadamente 5 metros de largo x 50 cm de ancho, en Argentina, unos 65 cm en otros países). El fular elástico cede en ambas direcciones, mientras que el semielástico sólo cede en una (en general, en el ancho, siendo rígido a lo largo). En ambos casos es ajustable a variadas contexturas físicas, por lo cual puede ser utilizado por diferentes personas. Las telas utilizadas en Argentina suelen ser algodón con lycra ó algodón con elastano (fulares elásticos) y jersey de algodón o interlock (para los semielásticos). Estos portabebés se pueden usar desde el nacimiento. Los fulares elásticos soportan hasta unos 9 a 10 kilos de peso máximo, y los semielásticos apenas algo más, unos 10 a 11 kilos (siempre y cuando sean telas de buena calidad). A mayor peso del bebé, menos soporte y más rebote.

Nivel de dificultad: bajo a medio. Dependiendo del nudo, es bastante fácil de utilizar, sumamente confortable, y además permite preanudado, para poder sacar al bebé y luego volverlo a poner sin necesidad de deshacer el nudo.

Usos: permite una buena variedad de nudos, al frente o cadera, pero su elasticidad lo limita en cuanto a los pases de tela requeridos para soportar mayor peso. No recomendamos utilizarlo a la espalda, a menos que lo haga una persona experta en porteo.

 

FularRigido

Fulares rígidos y tejidos

Características: el fular rígido (también llamado “casero” en otros países) es una tela larga que no cede a lo largo ni a lo ancho (en general, 5 metros de largo x 70 cm de ancho). Según la disponibilidad de telas en Argentina, suelen ser de lienzo o brin de algodón. A diferencia de los “tejidos”, estas telas no están expresamente pensadas para portear y muchas veces llevan más “doma” y se “clavan” más en el cuerpo del adulto. Los fulares tejidos, por otro lado, están confeccionados en telar y pensados específicamente para portear. Poseen un cierta elasticidad mínima a la diagonal y otras características que permiten brindar mucho más soporte y comodidad al porteador y al bebé. Algunos de estos tejidos son: sarga quebrada, sarga diamante, jacquard, entre otros. Ambos tipos de fular son ajustables a variadas contexturas físicas, aunque los tejidos poseen mayor versatilidad porque pueden ser adquiridos en distintas medidas según la necesidad. Además, la composición de sus telas también es variada. Más info acá. Todos los fulares rígidos y tejidos se pueden usar desde el nacimiento y hasta que se desee, según la comodidad (que lo dará el tipo de tela).

Nivel de dificultad: medio a alto, ya que requiere más práctica y técnica en el ajuste, aunque hay nudos muy simples. Al requerir menos pases de tela en los nudos resulta una opción más fresca. Muchas veces la doma y el ajuste son dificultosos por tratarse de telas no pensadas expresamente para portear.

Usos: son los portabebés más versátiles. Permiten una gran cantidad de nudos al frente, cadera y espalda, y de 1 a 3 capas de tela de acuerdo a la necesidad.

 

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¿Cómo identificar un portabebé no ergonómico?

 

 

Cargar a los bebés en un portabebé y sentirlos cerquita nuestro es una de las experiencias más gratificantes que una familia puede vivir. Sin embargo, encontramos en el mercado una enorme variedad de portabebés. Los especialistas en porteo ergonómico aseguran que muchos de ellos no son adecuados y que pueden ser, incluso, perjudiciales para la salud. ¿Cómo los identificamos?

En esta nota brindamos información sobre lo que suele denominarse comúnmente como mochila “colgona”, un portabebé ampliamente difundido.  ¿Cómo identificamos una colgona? Por lo general, por su forma: tienen el asiento en forma de V y las piernas del bebé quedan colgando. Esta posición antinatural hace que la columna aun no desarrollada, el área genital y la pelvis reciban peso innecesariamente; y puede provocar que la articulación de la cadera no se desarrolle adecuadamente (lo que se conoce como displasia de cadera). Además, estas mochilas tienen tiras angostas que suelen incomodar al adulto y un panel rígido, de tela sintética y calurosa (no respirable). También suelen tener estructura entre los dos cuerpos, lo cual evita el contacto físico (uno de los grandes beneficios de cargar a los bebés). Esta estructura rígida mantiene al bebé en posición recta y sin contener su cabeza, la que lo lleva a perder su postura natural (columna en forma de C), sobrecarga su musculatura aun inmadura, ejerce presión sobre la columna y, por lo tanto, lo inmoviliza.

Por otro lado, las colgonas tampoco respetan la anatomía al adulto, ya que, al no brindar un ajuste correcto, el bebé queda separado del cuerpo del porteador y desplaza  su centro de gravedad. Ese desplazamiento provoca un desequilibrio y hace que el porteador intente compensarlo adoptando posturas que lastiman su propio cuerpo. Otra característica es que estas mochilas brindan la posibilidad de portear al bebé mirando hacia el frente, lo cual, entre otras cosas, produce sobreestimulacion.

Ahora bien, ¿cómo reconocemos si el portabebé sí es ergonómico? Algunas características son: se adapta al cuerpo del bebé, está realizado en telas de origen vegetal (como el algodón), no tiene forma de V, la zona donde va sentado el bebé llega de rodilla a rodilla (posición “ranita”, rodillas más altas que la cola), el bebé va erguido sobre el pecho del adulto, el cuerpo del bebé queda pegado al del adulto permitiendo sincronizar los sistemas vitales. Un portabebé ergonómico bien colocado es cómodo, no genera tensiones innecesarias ni posturas incorrectas. Los portabebés ergonómicos más habituales son: fular, bandolera de anillas, bei dai y mochila ergonómica.

Por suerte, con la facilidad de acceso a la información que tenemos hoy, somos muchos los que nos topamos con un grupo en una red social, una publicación o un artículo como éste y nos interesamos más. Los invitamos a leer un poco más al respecto en nuestra web  y a unirse a nuestro grupo en Facebook Crianza en Brazos (porteo ergonómico en español) para obtener más información y asesoramiento.

A modo de resumen, dejamos una infografía que permite visualizar la información aquí brindada.

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Fuente: Crianza en Brazos Escuela de Porteo. Agradecemos particularmente a las diseñadoras y alumnas de la escuela Carolina Moscovich y Sol González Feldman por los gráficos.

Fulares y bandoleras: Tipos de tejidos, materiales, gramajes y talles

tejidos

Durante el último año observamos un creciente interés acerca de los “tejidos”. Esperamos que este post sirva para despejar dudas frecuentes y brindar información básica sobre el tema.

Si bien suele llamarse “tejidos” a aquellos fulares (o bandoleras) de tela “rígida”, realmente todas las telas son tejidas. Es importante destacar, además, que un buen tejido debería tener cierta elasticidad a la diagonal. De todos modos aceptamos la denominación “tejidos” para diferenciar este tipo de telas de los fulares “caseros” (lienzo, brin, etc) y de los tejidos de punto (telas elásticas).

Tipos de tejidos

Los tejidos que más comúnmente encontramos en Argentina son: tafetán, sarga y jacquard, siendo la mayoría importados. ¿En qué se diferencian estos tejidos? En la forma en que los hilos de la urdimbre y la trama se entrecruzan (ver imagen).

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Imagen: alfombrasymas.com

En la sarga la urdimbre va en series cortas de hilos: un hilo cubre la trama en la primera pasada y el siguiente en la segunda. Se observa un tejido en forma de espiga. La sarga más comúnmente utilizada en portabebés es la sarga quebrada (a veces traducida como sarga cruzada, broken twill en inglés). Este tipo de tejido tiene una leve elasticidad en sentido diagonal, lo cual lo convierte en una tela que se adapta a los cuerpos brindando buen soporte en forma suave y amable.

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Sarga quebrada (Lennylamb)

La sarga quebrada es muy versátil y es útil para múltiples nudos. Una forma simple de reconocerla es mirar el revés: el color y/o las rayas son las mismas en ambos lados.

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Sarga diamente (Nunamoochie)

La sarga diamante es otro subtipo de sarga bastante común en el cual los hilos se entrelazan formando rombos. Es un tejido también con elasticidad en dirección diagonal, más fino que otras sargas. Es maleable, cómodo, fresco y suave. Ideal para bebés pequeños.

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Jacquard (Yaro)

Otro tipo de tejido es el jacquard, para el cual se utiliza un telar más complejo y es necesario tener plantillas con los diseños. Los hilos se cruzan formando dibujos que pueden contener hasta 3 colores. En cada cara el diseño se ve de un color diferente, como si uno fuera negativo del otro (observable en la foto de arriba). Es un tejido muy resistente y adaptable.

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Tafetán (Lomas Natural)

Un tejido que se ve menos pero también es usado para fulares y bandoleras es el tafetán. El tafetán o ligamento plano es el más simple de los tejidos que se construyen en un telar. Se forma con hilos perpendiculares que pasan alternativamente por encima y por debajo de cada uno de ellos. El ligamento de tafetán no tiene derecho ni revés. Es algo más rústico que la sarga y el jacquard.

Materiales

Ahora, no sólo es importante elegir el tipo de tejido sino conocer los materiales con los cuales está compuesto. Los materiales suelen categorizarse por sus orígenes:

  • Origen vegetal: algodón, lino, cáñamo, bambú, entre otros.
  • Origen animal: lana, alpaca, cachemira, seda, entre otros.
  • Origen sintéticorepreve, viscosa, plástico PET, entre otros.

El algodón es el material base de la mayoría de los fulares. Es el más común porque posee estabilidad y resistencia, además de ser muy confortable. Es suave al tacto, bastante resistente y tiene buena absorción de humedad.

La gran mayoría de las marcas de fulares utilizan algodón orgánico certificado por el GOTS, (la Norma Textil Orgánica Global). También suelen contar con el certificado Oeko-Tex Standard 100 que garantiza que el tejido no contiene sustancias nocivas para la salud. El algodón usado para portabebés suele ser de fibra larga, más suave y más maleable que el de fibra corta. Debido a que los portabebés rozan la piel del adulto y del niño, este es un aspecto muy importante a tener en cuenta, ya que un fular “casero” aunque esté realizado en tela de algodón 100% posiblemente se “clavará” más y dejará más marcas.

El bambú es resistente y térmico. Suele ser muy fresco en verano. Se trata de una fibra muy suave, algo resbaladiza y que se engancha con facilidad. Tiende a desajustarse un poco con pesos pesados.

El lino es muy resistente, ideal para climas húmedos. Usualmente es áspero cuando está nuevo y presenta irregularidades (nudos, asperezas). Lleva un tiempo “domarlo” y se arruga bastante, pero tiene propiedades térmicas, por lo cual es apto verano e invierno.

El cáñamo es otra fibra de origen natural muy resistente. Al igual que el lino, también tiene propiedades térmicas y absorbe aun más cantidad de humedad. También lleva tiempo domarlo, pero al finalizar es suave y confortable. Ideal para pesos pesados.

Las fibras de origen animal usualmente son extraídas del pelo de animales como la cabra, la alpaca, la vicuña o la oveja. Son ideales para climas fríos ya que son cálidas, abrigadas y naturalmente anti-humedad. Se trata de fibras delicadas que requieren cuidados especiales.

La seda, por otro lado, es un material suave, brillante, algo resbaladizo y bastante costoso. También podemos encontrar un fular mezcla con bourette (también denominado seda bourette), un hilo irregular hecho generalmente con residuos de seda. Este tipo de seda es más rústica, tiene buen agarre y no brilla.

Respecto de los materiales sintéticos, los metales son raros de encontrar pero algunas veces se utilizan para dar a los tejidos un acabado brillante. Existen otros materiales artificiales que, poco a poco, comienzan a usarse en la fabricación de portabebés. El repreve (marca registrada en los Estados Unidos), por ejemplo, es una fibra utilizada por marcas como Tekhni o Yaro. El repreve es una fibra de poliéster, 100% reciclada de botellas plásticas, y está certificada. En algunos casos podemos encontrar fulares que indiquen en su composición la utilización de PET (también botellas recicladas), como es el caso de AYU, en Colombia. El repreve es una fibra térmica con algo de rebote, resistente al agua y a las manchas.

Gramajes

Otro aspecto importante al elegir un portabebé es su gramaje. El gramaje constituye el peso de la tela por metro cuadrado y, básicamente, nos indica cuán grueso es el tejido. Si bien una tela más bien fina es más fresca, liviana y maleable, también tiene algunas contras como “clavarse” más en los hombros o tener menor resistencia para portear niños pesados. Igualmente, la gran mayoría de las veces el gramaje solo no es decisivo, sino que necesitamos prestar atención al tipo de tejido y a la composición del mismo.

Como referencia general, podemos decir:

Gramaje Volumen
Hasta 180 g/m² Muy fino
180-220 g/m² Fino
220-260 g/m² Medio (estándar)
260-300 g/m² Grueso
Más de 300 g/m² Muy grueso

¿Cómo elegir el talle?

El talle estándar de fular para hacer la mayoría de nudos en personas de contextura media comúnmente es el 6. Si la contextura es media y la persona tiene algo de experiencia usando fulares el 5 probablemente también pueda usarlo sin problemas. Si se usa más bien talle L/XL de ropa es recomendable utilizar un 7. Los fulares cortos (2 y 3) se utilizan más bien para nudos a la cadera. El talle 4 es el que usualmente se usa para el canguro, tanto delante como atrás. Con los talles 5, 6 y 7 (según el porteador) es frecuente hacer cruz envolvente, doble hamaca, etc.

Cada persona tiene su “talle base” de fular, el cual es aquel con el que puede realizar una cruz envolvente (que es uno de los nudos que más tela lleva) sin que sobre demasiada tela, ni tampoco anude con los extremos. Con el talle base se podrá realizar la mayor cantidad de nudos, en especial aquellos que requieren varios pases de tela.

Esto no quiere decir que siempre se deba utilizar el talle base. De hecho, los nudos que no llevan tantos pases de tela no serán tan cómodos de realizar y la cola del fular seguramente moleste. Para mayor comodidad en nudos con menos tela se recomienda elegir un fular de longitud media (por ejemplo, uno o dos talles menos que nuestra base) o un “shorty” (tres o cuatro talles menos que nuestra base).

Respecto de las bandoleras, en el cuadro inferior observamos algunas indicaciones. Podríamos decir que las bandoleras de cola corta son menos versátiles y que aquellas de cola larga nos permiten hacer, por ejemplo, nudos a la espalda en los cuales carguemos el peso del niño en ambos hombros de forma simétrica.

Los talles no están estandarizados aunque, en general, observamos medidas similares. A modo de referencia:

Medidas de bandoleras y fulares
Bandolera de anillas de cola corta 1,70-2,20 m
Talle 1 2,00-2,20 m
Talle 2 / Bandolera de cola larga 2,50-2,70 m
Talle 3 3,10-3,30 m
Talle 4 3,60-3,90 m
Talle 5 4,30-4,0 m
Talle 6 4,60-4,90 m
Talle 7 5,20-5,40 m
Talle 8 5,50-5,80 m

¿Tenés dudas? ¡Pedí un asesoramiento personalizado o acercate a nuestros talleres! Comunicate a nuestro email info@crianzaenbrazos.com.ar

Portabebes evolutivos: pros y contras

Día a día la información sobre porteo ergonómico crece y se enriquece. Y así como hay mucha información, también hay nuevos modelos de portabebés que se presentan como opción. Últimamente nos encontramos con preguntas acerca de los portabebés evolutivos que se encuentran en el mercado latinoamericano. La principal inquietud es si conviene o no usarlos en bebés recién nacidos.

Pero, antes que nada, ¿qué necesita un recién nacido o muy pequeño? El bebé pequeño necesita un portabebé que le brinde soporte a su cabeza y que acompañe su postura natural, ajustando “punto a punto” su cuerpo en desarrollo para evitar que su estructura ósea reciba peso para el cual aun no está preparada. En esta foto vemos con claridad cómo un fular ajusta el contorno del bebé a la perfección:

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¿Podemos lograr esto mismo con un portabebé evolutivo? La respuesta es sí, aunque no siempre. Los portabebés evolutivos no son todos iguales y, aunque parezcan muy sencillos de utilizar, hacer un buen uso de ellos requiere práctica y aprendizaje.

Algunos de ellos aclaran edad o peso mínimos para su uso, lo cual nos demuestra que, en realidad, muchas veces el tiempo de uso será mucho más corto del esperado. En esos casos es bueno analizar si vale la pena la inversión o es mejor esperar unos meses más y comprar una mochila estándar.

Vale la pena aclarar que aquellas mochilas que vienen con insertos y reductores no se consideran verdaderamente evolutivas.

Si bien hay portabebés óptimos para los bebés pequeños, como las bandoleras y los fulares, los evolutivos son una opción más para que las familias elijan y es por ello que decidimos compilar esta información de interés. Vamos a dividir los portabebés evolutivos en 3 grandes categorías.

Mochilas ajustables

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Las mochilas ajustables cuentan con una estructura tradicional de mochila (panel de tela + tirantes y cinturón acolchados). La particularidad de estos modelos es que es posible achicar el panel a lo ancho y alto mediante cordones, tancas o accesorios similares. Por el diseño mismo del portabebé, no hay modo de ajustar el panel perfectamente sobre la espalda del bebé. De hecho, cuanto más pequeño sea y más necesitemos achicar el panel, más tela arrugada tendremos y menos ajuste tendrá. Es por esto que muchas de las marcas que ofrecen este tipo de mochilas especifican que deben usarse con bebés a partir de 3 meses (o 6 kilos). Consideramos que este tipo de evolutivo es el que menor ajuste provee a un bebé pequeño, sin importar el material o tejido con el cual esté confeccionado el panel.

Mei tai ajustable

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Los mei tai son portabebés de tela que constan de un panel cuadrado del cual parten 4 tiras, 2 a modo de cinturón y 2 arriba, llamados tirantes. Los evolutivos se ajustan también mediante cordones y tancas (o sistemas similares). En este tipo de portabebés es mucho más sencillo lograr un mejor ajuste en bebés pequeños, por supuesto siempre que hablemos de bebés saludables y de peso regular. Como vimos en el apartado anterior, el fruncido puede ocasionar que el panel no de suficiente sujeción, es por esto que recomendamos utilizar los tirantes para tensar correctamente la tela sobre la espalda del bebé. Dentro de las distintas posibilidades, lograremos mejor tensión si el mei tai es de telas tejidas (sarga, jacquard) y tiene tirantes anchos (modelo conocido como mei tai chinado).

Mochila híbrida

emeiSuele llamarse mochila híbrida con fular a aquellas que poseen un panel de tela tejida ajustable mediante anillas. Este tipo de portabebé logra un excelente ajuste en la espalda y es el más recomendable de todos. Aun así, usarlo con un bebé muy pequeñito que aun no sostiene su cabeza no es tan sencillo. En mucha ocasiones los tirantes quedan demasiado cerca de la cara del bebé, por lo cual es importante aprender a utilizar este producto de manera correcta.

Plus

Los evolutivos también pueden ser una buena opción para bebés más grandes. Sabemos que no todos los bebés se desarrollan en los mismos tiempos. Podría pasar que el bebé ya tiene 6 meses pero aun no tiene demasiada movilidad propia. Otras veces el bebé ya se sienta o gatea pero es pequeño de tamaño y la mochila estándar le queda grande. Estos son buenos ejemplos en los cuales un evolutivo es una buena opción.

¡Los esperamos en nuestro grupo Crianza en Brazos (porteo ergonómico en español)!

Mitos y realidades sobre las mochilas ergonómicas: Alto y ancho del panel

Puente

Mochila talle toddler (niño de 3 años)

Hemos notado una creciente preocupación por parte de los usuarios de mochilas ergonómicas respecto al tamaño del puente y las mochilas en general. Tal como se muestra en la foto de arriba, una mochila ergonómica cuenta con un panel cuyo alto total y ancho de puente hacen a la comodidad de ambas partes. En este post abordamos las principales características de las mochilas para saber cómo elegir una y cuándo es necesario cambiarla.

Usualmente las mochilas ergonómicas vienen en 3 tamaños: estándar (desde que el bebé se sienta hasta que queda pequeña, alrededor de 18 a 24 meses, en general); toddler (desde ese momento hasta los 3 años, aproximadamente) y preschooler (niños de 3 a 5, para generalizar).

La mochila debe ser un portabebé cómodo y seguro tanto para el niño como para quien portea y permitir libertad de movimientos a ambos.

 

Posición del niño en la mochila

Recordemos que si bien siempre es necesario bascular la cadera del bebé, elevando las rodillas, la posición “ranita” en la mochila ya no es tan pronunciada; lo cual está perfectamente en línea con la etapa de desarrollo del bebé ya apto para ser porteado en mochila.

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Mientras la posición obtenida sea segura y cómoda, es decir, con panel hasta al menos debajo de las axilas y puente que aun mantenga las rodillas más altas que la cola no será necesario cambiar la mochila.

Pensemos que los bebés crecen constantemente y es imposible lograr que el puente siempre abarque el diámetro de rodilla a rodilla en forma exacta. Es usual que a medida que el tiempo pasa la tela se aleje de las corvas unos centímetros pero aun siga manteniendo la postura correcta. Por lo cual no es necesario salir corriendo a comprar un talle más grande. De hecho, un bebé de 90 cm. (por ejemplo) irá igualmente bien tanto en una mochila estándar como en una toddler. Incluso quizás la toddler le quede demasiado alta. Además, antes de determinar que la mochila es chica es necesario verificar siempre que hayamos colocado correctamente la cadera  del bebé, elevando sus rodillas y bajando su cola.

¿Cuándo la mochila queda realmente chica?

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Es necesario discontinuar el uso de la mochila cuando:

  • El alto del panel queda muy alejado de las axilas (lo cual ya no es seguro).
  • El puente es demasiado pequeño y las rodillas caen hacia abajo (foto).

Recordamos que el hecho de que las rodillas caigan afecta, además, la postura global del adulto y genera especialmente dolores y molestias lumbares.

 

¿Me conviene comprar un talle más grande?

No. Es un error pensar en comprar un talle grande para que “dure más tiempo”. ¿Por qué?

  • El bebé perderá libertad de movimientos y campo visual ya que el panel tapará sus hombros y/o cuello (a veces, incluso, parte de la cabeza).
  • La posición de sus piernas se verá forzada, logrando una hiperflexión.
  • Muchas veces el panel quedará flojo dando un soporte impreciso a su espalda.
  • La tela se acumulará detrás de las rodillas del niño generando incomodidad.
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Ejemplo de mochila toddler utilizada en bebé que aun debe ir en talle estándar.

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Niño de 3 años y 94 cm de alto en mochila estándar.

¿Tengo que medir a mi bebé antes de comprar?

No necesariamente; en general el fabricante debería poder indicarte si su mochila es adecuada a su tamaño. A menos que se trate de un bebé inusualmente grande, los talles estandarizados se adaptarán de buena manera y durarán el tiempo estimado.

En la actualidad los talles son bastante similares en casi todas las marcas. En Argentina observamos puentes bastante más grandes que en otros países, como medidas aproximadas podríamos citar: Talle estándar puente de 38 a 40 cm, talle toddler puente de alrededor de 47 a 50 cm, talle preschooler puente de unos 55 cm.

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Mochila preschooler (niña de 4 años)

Enlaces a videos sobre consultas frecuentes

1. ¿Cómo bascular la pelvis o hacer un buen asiento?
https://www.youtube.com/watch?v=gmlgetlLBFw

2. Bandolera: ¿Cómo pasar la tela por las anillas?
https://www.youtube.com/watch?v=q4uXT8iSuuA

3. Nudo corredizo o tipo rebozo
https://www.youtube.com/watch?v=qLw2f61MCxs
https://www.youtube.com/watch?v=q4_r9go4fqI

4. Nudo cruz envuelta o envolvente
https://www.youtube.com/watch?v=C9_P-4PJbbA

5. Nudo a la cadera con bucle
https://www.youtube.com/watch?v=gCP9OmnslXc

6. Mochila a la espalda
https://www.youtube.com/watch?v=OB4oV0ZAADI

7. Errores comunes con la bandolera
https://www.youtube.com/watch?v=6d9l699YqU0

8. ¿Cómo sentar bien al bebé en mochila?
https://m.youtube.com/watch?v=7PKBUqrwujY

9. Variados nudos para fular: #30dias30nudos
http://blog.monitosyrisas.com/category/criando-con-amor/en-brazos/30dias30nudos/page/9/

Porteando en los meses de frío

Acá les dejamos varios artículos sobre el porteo en la temporada de bajas temperaturas.

5 consejos para portear en invierno:

http://cangureandoporteo.blogspot.com.ar/2015/05/5-consejos-para-portear-en-invierno.html

7 ideas para crear abrigos de porteo caseros: 

http://cangureandoporteo.blogspot.com.ar/2015/07/7-consejos-para-crear-abrigos-de-porteo.html

Consejos y enlaces a emprendimientos de abrigos de porteo:

http://kuyuporteo.blogspot.com.ar/2016/04/portear-con-frio.html

 

¿No debo portear en vertical a mi bebé hasta que se siente solo? ¿Si lo hago, lo daño?

Quienes formamos parte de Crianza en brazos no estamos de acuerdo con esta premisa. La evidencia científica actual y los profesionales expertos en porteo de todas partes del mundo coinciden en afirmar que un portabebé ergonómico bien utilizado en forma vertical no sólo no daña al bebé sino que lo beneficia en muchos sentidos, es más seguro (evita riesgo de asfixia postural), asegura que su cadera esté protegida, previene la plagiocefalia (cabeza achatada), entre otros puntos importantes.

Por otro lado, solemos ver que se confunde al hablar de porteo vertical. Portear en forma erguida a un bebé recién nacido en un portabebé que brinde ajuste punto a punto desde su cabeza hasta sus rodillas no es verticalizar. El peso del bebé no recae sobre su cuerpo, sino que es sostenido por la tela y el cuerpo del adulto. Muchos de los artículos que afirman que los bebés porteados en forma vertical sufren daños equiparan el uso de un fular con una mochila colgona, dejando en evidencia la falta de conocimientos respecto del porteo ergonómico, respetuoso y seguro.

Sí recomendamos respetar los tiempos evolutivos de cada bebé y usar portabebés sin ajuste punto a punto (por ejemplo, mochila ergonómica) a partir de que se los niños/as sientan por sí mismos y/o gatean.

 

Si tenés dudas no dejes de visitar los siguientes artículos de interés:

Instituto Internacional de displasia de cadera.

Cangureando | Porteo y displasia de cadera.

Cangureando | Desarrollo de la columna vertebral.

Cangureando | El porteo vertical y la profesionalización del porteo.

Mi Saquito Mágico | Espalda del bebé.

Documental francés Nacido para ser porteado.

Mi Saquito Mágico | Porteo horizontal VS vertical.

Kangura | Porteo horizontal VS vertical.

Kuyu | Biomecánica del porteo.

Mi Saquito Mágico | Porteo horizontal en el desarrollo fisiológico del bebé.

Felices en Brazos | Portabebés para prevenir la plagiocefalia.

Cangureando | Por qué portear en cuna es peligroso.

Cangureando | Por qué portear en posición vertical.

Teta-A-Porter | Movimiento Libre y Porteo Ergonómico. Resolviendo la controversia entre la autonomía y el apego primario al cuerpo de la madre.

De Monitos y Risas | Movimiento libre y Porteo: portear en vertical no interfiere.

El Gynkgo Mágico | Pikler, porteo y psicomotricidad.

Anillas

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El tema de las anillas es muy importante al momento de elegir una bandolera. Deben tener ciertas medidas de seguridad, idealmente, deben ser de aluminio fundido en una sola pieza.

Las Sling Rings (hechas en USA) son las ideales, pero, de no conseguir, tener en cuenta que no sean soldadas y que sean redondas, para que la tela pueda correr y deslizar bien. No recomendamos anillas chatas, plásticas ni de madera.

Aun estamos investigando sobre anillas nacionales. Por el momento, hay buenas experiencias con anillas de zamak de una sola pieza.