5 CONSEJOS SOBRE COMO (NO) VESTIR AL BEBÉ PORTEADO

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Adaptación argentina de un artículo original de Roser Oliver Ayala, de Embolics & Indigo Store¡Muchas gracias por el permiso!

 

En mis asesorías es frecuente que las familias sin experiencia en porteo no tengan en cuenta la relativa importancia que tienen las prendas que lleven sus bebés en ese momento. Digo “relativa importancia” porque no es una cuestión vital, ni afecta a su seguridad, pero son cuestiones que si se tienen en cuenta sí que pueden facilitarnos las cosas en algún momento. Por ese motivo ahí van mis 5 consejos de hoy sobre cómo (no) vestir al bebé cuando vamos a portearlo.

1- No abrigarlo en exceso: Este es un consejo que seguro que la mayoría ya saben porque es casi de “manual” y es un consejo que suele darse en prácticamente todas las charlas de iniciación al porteo. El contacto con nuestro bebé, la cercanía, proporciona por sí mismo calor corporal y convierte el porteo en una actividad que termo-regula nuestro cuerpo, por lo que evitaremos abrigarlo demasiado. Es mucho mejor vestirlo con poca ropa y taparlo con una mantita si notamos que empieza a hacer frío. En invierno evitaremos buzos,  sweaters y abrigos de bebé.

2- Evitar las capuchas: Sabemos que los buzos y remeras con capucha son una monada, los bebés están muy graciosos y nos encantan, pero a la hora de colocar el fular o la mochila son un incordio, nunca sabemos cómo colocarla y nos molesta, y sobretodo, molesta a nuestro bebé y si se queda dormido es difícil sostener su cabeza con la tela o la capucha de la mochila si tenemos ese “trozo de tela” molestando, es mucho más recomendable tener un gorrito a mano que podemos quitar o poner a nuestro antojo.

3- Evitar los pantalones babuchas “cagados”: Odio el nombre que se le da a esos pantalones, pero reconozcan que todos entendieron a la primera el tipo de pantalón al que me refiero. Están de moda, son cancheros, quedan geniales, peeeeero, no son lo más cómodo para portear. ¿por qué? Por un motivo parecido al de los ositos que veremos en el punto siguiente, y es que si queremos asegurarnos de bascular bien la cadera y que la zona del periné del bebé esté en contacto con nuestro cuerpo es inevitable “subir” el pantalón, con lo que la parte inferior de la pierna se destapa.  Yo personalmente he vestido a mis hijos con pantalones de este tipo en muchas ocasiones, pero hay que tener en cuenta este detalle y si es invierno tener a mano unas polainas para tapar esa parte de la pierna que queda al aire.

4- Evitar pantalones tipo “ranita” u “osito” (con pie): No, estos pantalones no son “el demonio del porteo” como he leído por ahí, pero no son el tipo de prenda más adecuado para portear. Los pantalones que llevan pie frecuentemente “tiran” del pie cuando nos colocamos el portabebé y es difícil, sobretodo en bebés pequeños que no “llenan” ese pie, detectar bien cuál es la postura que ha adoptado y hacia qué dirección apuntan los dedos.

5- Vestidos y polleras, ¿sí o no?: Pues francamente, los vestidos son lindos. Si tenés una niña seguramente estarás tentada a ponerle algún vestido, porque algunos son preciosos, así que  mi consejo es que intentes ponerle vestidos con un tejido que no se arrugue demasiado, que tengan algo de punto en su composición porque si no te encontrarás con que al bajar a la niña del portabebé su ropa tendrá más arrugas que Matusalén.

Dicho todo esto insisto en que no se trata de cuestiones vitales, y que si te has enamorado de una remera con capucha tan bonita, o de unos pantalones en particular ¡adelante! pero si podés evitarlo yo te aconsejaría tener en cuenta estos puntos. ¡Nunca está de más estar prevenido antes de comprar según qué!

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Movimiento Libre y Porteo

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¿Qué es el movimiento libre? “Se podría decir que el Movimiento Libre consiste en dejar que el bebé se mueva libremente y sin intervención del adulto. El movimiento se da de forma espontánea y autónoma. Al bebé/niño/a no se le coloca en ninguna posición a la que no haya llegado por sí mismo/a (salvo la inicial boca arriba) y en ningún caso se le exige, anima o incentiva a que realice ningún movimiento ni logre ninguna posición.” (Teta-à-Porter).

Fue la pediatra húngara Emmi Pikler quien investigó durante toda su vida las etapas del desarrollo motriz infantil y el bienestar físico, afectivo y psíquico de los bebés y a quien le debemos importantes descubrimientos relativos al desarrollo de la motricidad global del bebé que apuntan a favorecer el movimiento libre. De este trabajo se desprende su libro “Moverse en libertad. Desarrollo de la motricidad global” de 1969.

¿Cómo se conjuga la libertad de movimiento con el porteo? Emmi Pikler elaboró su trabajo dentro de un contexto de niños institucionalizados y no escribió específicamente sobre porteo. Aun así, consideramos que la Crianza en Brazos es totalmente compatible con el libre movimiento.

Cuando hablamos de Porteo Ergonómico, Seguro y Respetuoso estamos hablando de respeto por las etapas del desarrollo del niñoEsto significa no forzar posturas. El ajuste “punto a punto” en recién nacidos y bebés que aun no alcanzaron la verticalización por sí mismos apunta, justamente, a no llevar peso a una estructura ósea aun inmadura. El peso es soportado por el portabebé y el cuerpo del adulto; mientras que la posición acuclillada protege las cervicales, la columna y la cadera del bebé.

Como bien dice Romina Pérez Toldi, de Teta-à-Porter: “Siempre que el porteo sea ergonómico y seguro no existe el conflicto con el movimiento libre y la actividad autónomaPromover y respetar la capacidad autónoma del bebé también implica que sea él el que marque los tiempos de movimiento libre (y suelo) o de brazos según quiera y/o necesite.”

Si estás interesad@ en el Porteo Vertical te recomendamos este post.

Para más información sobre Movimiento Libre:

Grupo de Facebook Creciendo con Emmi Pikler – Movimiento en libertad

Movimiento Libre y Vida Cotidiana

Movimiento Libre y Actividad Autónoma